¿Por qué sentimos ansiedad en situaciones sociales? (y qué hacer para manejarla)
Te invitan a una reunión. Es gente conocida. No hay “peligro real”. Y aun así, sentís un aumento de tensión: respiración más corta, el corazón un poco más rápido, la necesidad de medir cada palabra. Si esto te suena, no es que estés “fallado”: estás viendo en acción un sistema mental diseñado para detectar amenaza social.
