¿Por qué nos gustan las películas de terror?

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Llegando a finales de Octubre, los monstruos nos parecen más amigables. Comenzamos a pensar en las fiestas de Halloween y los disfraces para nosotros o para nuestras familias. Las tiendas se preparan y se decoran para la ocasión llenándose de telarañas, calaveras y sangre. Lo que normalmente nos espantaría en un local, no sólo nos gusta sino que lo demandamos.

También es una época del año propensa al estreno de películas de terror. Las películas más  aterradoras que se venden como toda una experiencia, no sólo como una buena historia. Personalmente nunca disfruté mucho de las películas de terror. Pude ver algunas clásicas pero realmente me incomoda esa sensación cuando estoy en el cine. Sin embargo el cine de terror es un género muy antiguo, que convoca a muchos adeptos y seguidores. ¿Qué es lo que nos atrae de esas películas? ¿No deberíamos escapar de esas sensaciones desagradables?

El paradigma de transferencia de excitación

Glen Sparks, profesor de la Pardue University, realizó una investigación para descubrir los efectos fisiológicos que nos produce ver películas de terror. Los efectos más comunes eran el aumento de la presión sanguínea, del ritmo cardíaco y de la respiración. Este estado de activación fisiológica se mantiene incluso después de haber terminado el largometraje, cuando la situación es completamente diferente, por ejemplo puede que nos vayamos a tomar algo con los amigos o con nuestra pareja.

Lo que sucede entonces es lo que se conoce como el paradigma de transferencia de excitación, según el cual los residuos de una excitación previa se unen a la excitación generada por una nueva situación. En este estado de hiper excitación, todos los sentimientos positivos se intensifican, y los asociamos a la primer situación, en este caso la película de terror, pero en lugar de recordar el mal rato que pasamos lo que recordamos es lo mucho que nos divertimos posteriormente. Asumimos que la película de terror es lo que desencadena nuestra sensación de bienestar.

La ambivalencia fisiológica

El ser humano es muy complejo, por eso el miedo nos produce al mismo tiempo rechazo y atracción. Sin embargo existe una base fisiológica para esta ambivalencia.

El cerebro responde al miedo generando grandes dosis de adrenalina, una sustancia que provoca las reacciones fisiológica que vimos anteriormente. Sin embargo, cuando el cerebro entiende que en realidad no estamos corriendo ningún riesgo, libera otra sustancia, la dopamina, que nos produce una sensación de alivio y bienestar.

El miedo controlado

Otro de los motivos por el que nos gusta asustarnos es la sensación del miedo controlado. Cuando sentimos miedo se activa en nuestro cerebro la zona de la amígdala, que desencadena la respuesta de “lucha o huida” de la que ya hemos hablado. Nuestras sensaciones físicas son idénticas tanto para el miedo real como para el artificial, pero cuando el miedo no es real, como por ejemplo el de las películas, inconscientemente sentimos placer por tener la certeza de en realidad estamos seguros.

La socióloga Margee Kerr, explica que para algunas personas sentir miedo en una ambiente controlado es una forma de disfrute porque, como vimos,  los hace sentir bien físicamente. Incluso les puede servir como motivación porque les demuestra que pueden superar situaciones que temen.

Compartir emociones intensas

Según el doctor Bryan Roche, psicólogo de la universidad irlandesa de Maynooth, a los seres humanos nos gusta compartir experiencias emocionales intensas en grupo. Por ejemplo conciertos de rock, eventos religiosos o incluso en los deportes, cuando sentimos una conexión con los demás y compartimos sentimientos intensos incluso con extraños.

Ya sea por una cuestión fisiológica, una hiper activación o sólo por compartir un buen susto con los amigos, el miedo no dejará de causarnos atracción y rechazo por partes igual, por eso esta bien celebrarlo aunque sea una vez al año.


Fuentes:
  • Voguel, K. The Psychology Behind Why We Love Scary Movies. Rewireme. Recuperado el 31 de Octubre 2017 de enlace
  • Gander, K. Halloween and horror films: Why do we enjoy being scared?. Independent. Recuperado el 31 de Octubre 2017 de enlace
  • Molina, S. El paradigma de transferencia de excitación o “¡Déjame que hoy vengo calentito!”. Elkwondemolina. Recuperado el 31 de Octubre 2017 de enlace
  • Mayoral, R. ¿Por qué somos tan morbosos? ¿Somos unos enfermos?. El Confidencial. Recuperado el 31 de Octubre 2017 de enlace
  • Imagen: thenegativepsychologist.com. Recuperado el 31 de Octubre 2017 de enlace
  • Imagen: espngrantland. Recuperado el 31 de Octubre 2017 de enlace
  • Imagen: jessieleighcarter.com. Recuperado el 31 de Octubre 2017 de enlace

¡Hola! Me llamo Santiago y soy psicólogo.
A los 8 años conocí esta materia y desde entonces es la pasión que me acompaña junto con las nuevas tecnologías, internet y el fútbol.
Cansado de escuchar que la Psicología es “solo para los locos” me dedico a explicar que en realidad la Psicología es para todos.

Acerca de Santiago Salvatori

¡Hola! Me llamo Santiago y soy psicólogo.
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