“Todos sufrimos por algo” La ansiedad que afecta a los deportistas de elite

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Algunas semanas atrás Kevin Love, ala-pivot de los Cleveland Cavaliers, publicó un artículo autobiográfico en el que relata cómo comenzó a ocuparse de su salud mental y el beneficio que supuso para su vida.

“No podía volver al campo de juego, literalmente”

Todo comenzó en un partido contra Atlanta Hawks. Love sentía que no estaba en el partido, que su juego no era el de siempre. Al terminar el segundo cuarto siente su corazón más acelerado de lo normal. Luego dificultades para respirar. La boca se le seca. Todo comienza a dar vueltas, como si estuviese mareado. No escuchaba ni entendía las indicaciones de los entrenadores. En ese momento se dió cuenta que había perdido el control, que no podía volver al campo de juego. Físicamente no podía.

Corrió hacia el vestuario, con la esperanza que su corazón dejara de latir de ese modo. Sentía que su cuerpo le estaba diciendo “Te vas a morir. Terminó en el suelo del vestuario intentando obtener aire suficiente como para poder respirar. Había sufrido un fuerte ataque de ansiedad.

Los médicos del equipo le realizaron todos los análisis y chequeos necesarios. Físicamente estaba intacto, en perfecto estado. Pero lejos de tranquilizarlo los resultados lo llevaron a preguntarse qué había pasado y por qué quería que nadie lo supiese.

Tomando consciencia del problema

A sus 29 años, Love nunca se había preocupado por su salud mental. Al contrario, pensaba que eso era un problema que afectaba a otros. Recuerda que cuando tenía 20 años, le habían preguntado por qué los jugadores de la NBA no tenías psicólogos, y él respondió que porque no eran necesarios, que ninguno hablaría de sus problemas con un extraño, y que estando bien físicamente no tendría ninguna preocupación.

Sin embargo, el ataque de ansiedad lo obligó a replantearse esa idea. Si bien una parte de él quería pensar que lo peor había pasado y que había sido algo puntual, decidió afrontar en problema para no tener que volver a pasar una situación así.

Su equipo lo ayudó a encontrar un psicólogo, y a pesar escepticismo decidió acudir a la sesión. El trabajo que realizaron lo sorprendió positivamente. Hablaron sobre una serie de cosas no relacionadas con la NBA. “Me dí cuenta de cuántos problemas provienen de lugares de los que no nos damos cuenta hasta que los vemos” afirma el jugador.

Creo que es fácil suponer que nos conocemos a nosotros mismos, pero una vez que retiramos las capas, es sorprendente lo mucho que todavía hay que descubrir.

 

 

El manual para “ser un hombre”

Gracias al trabajo en terapia, Love comenzó a darse cuenta que no sólo se trataba de qué era lo que le producía los ataques, sino también de el por qué de su dificultad para hablar de ello. “Cuando creces te das cuenta rápidamente de cómo se supone que tiene que actuar un chico y aprendes lo que se necesita para ‘ser un hombre’: sé fuerte, no hables de tus sentimientos, supéralo tú solo”, explica el jugador “Es como un manual que está por todas partes y es invisible a la vez.

Ese “manual” del que habla forma parte de la educación de los varones, y de él derivan ideas tan nocivas como “los hombres no lloran” o “compórtate como un hombre . Este tipo de ideas son las que no nos permiten mostrarnos frágiles antes los demás, las que nos hacen tener reparo para pedir ayuda, para ocuparnos de lo que nos pasa, de lo que sentimos o pensamos porque “somos hombres”. Esa idea de hombre fuerte y dominador, ese ideal de fortaleza e invencibilidad es el que debemos combatir y replantearnos.

Según cuenta el mismo Love, sus problemas estaban relacionados con la pérdida de un familiar muy cercano y muy importante en su vida, que no fue capaz de despedir ni de realizar el duelo.

“Enterré mis emociones desde que falleció y me dije a mi mismo, me tengo que concentrar en el baloncesto. Más tarde me ocuparé de eso. Sé un hombre”.

 

La importancia de aceptar que necesitamos ayuda

El jugardor explica que lo que lo motivó a escribir su historia no era la pérdida familiar en sí, sino lo importante que fue para él asumir que necesitaba ayuda y poder hablarlo con alguien.He visto el poder de decir cosas en voz alta en un entorno como ese. Y no es un proceso mágico. Es aterrador, incómodo y difícil, al menos hasta el momento. Sé que no que no se resuelven los problemas simplemente hablando de ellos, sino que he aprendido que con el tiempo tal vez puedas comprenderlos mejor y hacerlos más manejables. La mayor lección que aprendí desde noviembre no fue sobre el psicólogo: se trataba de afrontar el hecho de que necesitaba ayuda.”  

Una de las razones que lo motivó a hacer pública su historia fue para poder ayudar a otros que pasan por la misma situación. Ya hemos hablado de la importancia que reviste que personas famosas hablen abiertamente sobre la salud mental. Muchas personas sufren en silencio y creen que son las únicas que tienen ciertos problemas cuando en realidad los que sufrimos este tipo de ataques somos muchos. “A veces pensamos que somos los únicos que tenemos estos problemas“ comenta el jugador, “pero en realidad lidiamos con los mismos problemas que nuestros amigos, nuestros colegas o nuestros vecinos. Necesitamos crear mejores espacios para hablar de la salud mental”.

Todos están pasando por algo que no podemos ver

Love afirma que sigue trabajando para mejorar, para afrontar aquellas cosas incómodas que guardó durante 29 años. También que esta experiencia lo está ayudando a disfrutar más de la vida, de lo que consiguió y de las personas que lo acompañan.

Concluye con una de las reflexiones más sabias que escuche en los últimos tiempos. Afirma que todos estamos pasando por algo que no podemos ver, y justamente porque no lo podemos ver no sabemos qué tipo de situaciones está atravesando el otro. La salud mental es algo invisible pero más tarde o más temprano nos implica a todos.

“No importa cuáles sean nuestras circunstancias, todos llevamos cosas que duelen, y pueden lastimarnos si las mantenemos dentro. No hablar sobre nuestras vidas internas nos priva de conocernos realmente a nosotros mismos y nos quita la oportunidad de acercarnos a los que nos necesitan. Entonces, si estás leyendo esto y estás pasando por un momento difícil, no importa cuán grande o pequeño te parezca, quiero recordarte que no eres raro ni diferente para compartir lo que estás pasando. Al contrario, podría ser lo más importante que hagas.”

 


Fuentes:

  • Love,K. Everyone Is Going Through Something. The Players Tribune. Recuperado el 20 de Marzo 2018 deenlace
  • Cantó, P. El NBA Kevin Love reivindica visibilidad en la salud mental tras sufrir un ataque de pánico. El Confidencial. Recuperado el 20 de Marzo 2018 de enlace
  • Imágenes: The Players Tribune

¡Hola! Me llamo Santiago y soy psicólogo.
A los 8 años conocí esta materia y desde entonces es la pasión que me acompaña junto con las nuevas tecnologías, internet y el fútbol.
Cansado de escuchar que la Psicología es “solo para los locos” me dedico a explicar que en realidad la Psicología es para todos.

Acerca de Santiago Salvatori

¡Hola! Me llamo Santiago y soy psicólogo. A los 8 años conocí esta materia y desde entonces es la pasión que me acompaña junto con las nuevas tecnologías, internet y el fútbol. Cansado de escuchar que la Psicología es "solo para los locos" me dedico a explicar que en realidad la Psicología es para todos.
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