Los villancicos no nos dejan pensar, literalmente

Por muy tradicionales que sean todos alguna vez sospechamos que los villancicos navideños no podían ser tan buenos como aparentan. Por mucha “noche de paz, noche de amor” que sea, llega un momento que no podemos más con esas voces agudas y esa felicidad pastelosa. Por suerte, para que no nos acusen de ser el Grinch de la familia, un estudio revela que los villancicos no permiten que nuestro cerebro piense con claridad. Seguir leyendo